Era una persona distraída,
soñadora y algo orgullosa, aunque complaciente.
Su madre se lo reprochaba
a menudo: “Siempre estás en las nubes”.
Su padre se indignaba con
relativa frecuencia: “Vives en tu nube”.
Su hermana mayor le
aconsejaba de vez en cuando: “Baja ya de la nube, muchacho”.
A su hermano pequeño le
encantaban los dulces: “Cómprame unas nubes, porfa”.
Un día, el chico
desapareció y ahora su familia clama al cielo.
(Inspirado
en la fotografía ‘En la nube’)
* 3º Premio del IX Concurso de Microrrelatos Sol Cultural 2016